Legítima defensa

Sumiko Muray Prado

“Quítale el glamour a la violencia y se volverá absolutamente repulsiva. ¿O acaso la gente preferiría que la violencia fuera atractiva?”
Sarah Kane

La obra se centra en la expansión de la violencia. Para una mujer agredida, la violencia y el miedo se revelan transformando su espacio cotidiano en un escaparate de potenciales armas. Como en casos policiales donde mujeres reaccionan usando para defenderse, elementos propios del hogar, los cuales, paradójicamente, constituyen a su vez, el imaginario del clásico estereotipo de la ama de casa.

La obra cruza la gráfica de emergencia, clichés publicitarios y cine de los ‘50 revisando los objetos cotidianos como elementos de emergencia, que dan cuenta de un estado mental en que se pueden sumergir las víctimas de violencia doméstica.